Marco Antonio Hinojosa Amavizca

¿Cómo se elige presidente de Estados Unidos?

 

“El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no
quieren ser útiles sino importantes”
Sir Winston Churchill

 

Como cada cuatro años, el mundo se pregunta con inquietud cuál será el rumbo que imprimirá a su política el nuevo residente de la Casa Blanca.
Dada la importancia, alcance y trascendencia que tiene para todo el planeta el proceso electoral estadounidense, muchos se han preguntado si el mundo entero debería de intervenir en una elección que define su destino.
A un día de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, quiero explicar cómo es su proceso electoral. Elegir nuevo presidente es una tarea delicada: si bien el voto de cada estadounidense es contado el día de las elecciones, no es definitivo para definir el resultado final.
La decisión sobre quién será el mandatario no recae en los individuos, sino en los estados que conforman la Unión Americana.
Todo inicia con el voto para elegir presidente y vicepresidente. Todos los votos son contados en cada entidad, y el candidato que más votos obtenga estado por estado es a quien cada entidad federativa apoya para ser elegido presidente o vicepresidente. Cada estado y el Distrito de Columbia (sede de Washington, la capital) tiene un candidato vencedor.
Entonces, el presidente de los Estados Unidos no se elige simplemente contando los votos de los ciudadanos, sino el de cada estado. Esto se explica por las notorias diferencias poblacionales de la Unión Americana.
Por ejemplo, tenemos el caso de California, que cuenta con aproximadamente treinta y seis millones de habitantes, mientras que Kansas tiene una población que ronda los tres millones de personas.
La lógica electoral estadounidense ha procurado atender las diferencias demográficas del país, de manera que, siguiendo el ejemplo anterior, California tenga más influencia que Kansas debido a la densidad poblacional. La pregunta que surge en este proceso sin embargo es ¿cómo asegurar para cada estado el mismo nivel de influencia en la elección?
La respuesta se encuentra en los distritos electorales que componen cada entidad, de acuerdo al número de habitantes. Cada estado de la Unión se divide en distritos electorales. Así, de acuerdo al mismo ejemplo, California tiene 53 distritos electorales y Kansas sólo 4.
En la elección presidencial, el peso de cada estado lo determina su número de distritos. Así, a más población, más distritos electorales (lo cual equivale a mayor influencia electoral).
La influencia de cada estado en la elección presidencial se da por el número de sus electores, y esa cantidad resulta del número de distritos de cada entidad, más su número de senadores, que siempre son dos: California tiene 55 electores y Kansas sólo 6.
Cuando un candidato gana la votación de un estado, ese candidato gana el número de electores de esa misma entidad. Por eso los estados de gran población son cruciales.
Los nuevos electores van añadiéndose rápidamente y su número es lo que realmente importa.
Los electores de los cincuenta estados de la Unión, más los del Distrito de Columbia, son en total 538.
El candidato vencedor debe de ganar la mayoría de esos 538 electores. Una vez que lo favorecen suficientes estados y obtiene la mayoría de 270 electores, se convierte en presidente electo y el 20 de enero jura su cargo.
Sea quien sea, pues, el próximo inquilino de la Casa Blanca, el número de tareas pendientes es enorme y, en lo que a México respecta, espero que el Gobierno esté atento para que, sea cual sea el desenlace de la elección, trabaje de cerca y en armonía con la nueva administración, y velando siempre por los intereses del país aunque en el marco de un mundo globalizado.

El autor es director adjunto del Instituto de Desarrollo Humano de León, A.C., e invita a participar en los grupos de meditación, de apoyo psicológico a enfermos en fase terminal, de adultos en plenitud, de personas con habilidades diferentes.

Agradece cualquier comentario al correo electrónico: samir16@hotmail