Mari Aguado de Cuadra
¡Apúntate a favor de la vida!
Después, los malos medios de comunicación tratando de manipularnos (¡una vez más!). Primero manejando en primeras planas y en grandes espacios de páginas interiores los casos de “Leonesas que van a abortar al DF” o de las “Niñas-mamás” y las opiniones y presiones de grupúsculos ”feministas” que se olvidan que una de las cosas más bellas que podemos dar como mujeres es la vida. ¿Por qué no informar también de que hay mujeres del DF que han venido a dar sus bebés en adopción a León?
¡Cómo me llenó de esperanza un mail que me llegó hoy!
“Senador propone modificar el artículo 1¨ de la Constitución para que se considere ser humano desde la concepción”.
De verdad que es un rayo de luz entre tanta política, búsqueda de poder y de votos, y de tonterías dichas por ejemplo por uno de nuestros diputados del Partido Verde Ecologista: que no hay vida sino hasta las 12 semanas de la concepción. ¿Entonces cómo le llamaría al latido cardíaco que se escucha desde los 18 días, o a los reflejos y al esqueleto evidentes desde los 42, o al resultado del electrocardiograma que puede sacarse a las 8 semanas del embrión dentro del vientre materno?
Es muy molesto darse cuenta en manos de quiénes o de qué poderes están nuestras leyes.
Después, los malos medios de comunicación tratando de manipularnos (¡una vez más!).
Primero manejando en primeras planas y en grandes espacios de páginas interiores los casos de “Leonesas que van a abortar al DF” o de las “Niñas-mamás” y las opiniones y presiones de grupúsculos “feministas” que se olvidan que una de las cosas más bellas que podemos dar como mujeres es la vida.
¿Por qué no informar también de que hay mujeres del DF que han venido a dar sus bebés en adopción a León, o cuántas mujeres están en la cárcel por abortar? ¿Porqué problematizar tanto y porqué el afán en despenalizar el aborto si no se sabe de ningún caso, a nivel nacional, de alguien que esté en la cárcel por abortar?
¿A quién le conviene el aborto? ¿Quién gana? Sólo las compañías farmacéuticas y las clínicas abortivas.
Todos los demás perdemos.
¿A quién le conviene que la gente pierda sus valores, ponga en peligro su propio cuerpo y cargue una culpa para toda su vida por matar a sus propios hijos, es decir, por abortar?
Sí: abortar es una culpa que se carga para toda la vida, la tuya y la de tus descendientes.
Como terapeuta y como acompañante en Constelaciones Familiares, lo sé, lo he visto, vivido, oído... tanto en hombres como en mujeres.
Sí, leíste bien: tanto en hombres como en mujeres, porque la culpa y el remordimiento no distinguen sexos, porque se han desprendido de lo que más puede amar un ser humano, se han desprendido de sus propios hijos; han matado a la carne de su carne, a la sangre de su sangre, a su propia promesa de futuro; al único amor realmente incondicional que existe como persona: el amor paternal y maternal.
Además el aborto le quita al hombre toda responsabilidad en la paternidad.
Esa culpa y ese remordimiento orilla a la gente a la depresión, al suicidio, lleva a las familias a ser disfuncionales, a padecer enfermedades graves,# quien dice que el aborto es una solución, miente.
El aborto es el inicio de problemas más grandes, y si te sientes mal ahorita con tu embarazo, después de abortar te vas a sentir peor y por todos los años que vivas, hasta que puedas perdonarte a ti mismo.
Estoy de acuerdo con mi amiga, Maritza Nasser, en que no se vale traer al mundo niños no deseados, no amados, y que, por lo mismo, no van a tener el futuro digno y feliz que todos merecemos.
Entonces, prevengan, tanto la muchachita de 12 años que entrevistaron (y a quien nadie le quitó su niñez, ella la dejó en el mismo lugar donde decidió acostarse con su noviecito) como cualquier mujer y hombre.
Es increíble que con tanta “información” haya más problemas y embarazos. Eso significa que algo hemos estado haciendo mal: se le ha restado importancia a los papás, siendo que somos los primeros educadores.
Se le ha quitado el valor a la familia, siendo que de ella depende el futuro de la sociedad. Se les está formando a las chavas y a los chavos, en la escuela, sobre sus derechos, pero ¿y las obligaciones y responsabilidades que van de la mano, qué?
Lo primero que hay que hacer es valorarse y respetarse, tener fidelidad a uno mismo: eres mucho más que un simple cuerpo con hormonas.
Segundo: aprende a decir que no, hoy más que nunca la virginidad es importante (aunque suene cursi y fuera de moda), el saber esperar el momento adecuado para cada cosa, cada acto de tu vida tiene una consecuencia (por si no lo sabes, te puedes embarazar desde la primera vez).
Tercero, si estás ya teniendo vida sexual activa, cuídate, por lo que más quieras, por ti mismo, cuídate, prevén un embarazo no deseado que te va a cambiar la vida ¡hay tantas formas de hacerlo!
Estoy de acuerdo en que hace falta educación, pero la educación debe empezar por el respeto a la vida.
La educación debe empezar en casa, dentro de la familia y apoyada, en segundo término, por las escuelas y la sociedad; pero si nos ponemos a luchar unos contra otros, ¿en qué vamos a terminar?
Acabo de ver la película “Bella”. Me pareció inspiradora. Si puedes, véla.
Sí, la vida, el respeto a la misma y el amor siempre van a generar buenos frutos; pero también debemos hacer eso, generar frutos, hacer algo. No se vale que digamos no al aborto y luego nos crucemos de brazos.
¡Apoyemos a las casas hogar, a las mujeres embarazadas, respetemos la adopción, coopera económicamente o con tu tiempo, demos clases o conferencias en las escuelas, escribamos, mandemos mails, ayudemos a quien lo necesite para que pueda también respetar la vida seamos congruentes, sigamos el ejemplo de Eduardo Verástegui (el productor y actor principal de “Bella”) que está en las afueras de las clínicas abortistas en el DF convenciendo a la gente para decirle sí a la vida.
Y tú, ¿qué estás haciendo para apoyar la vida, para decirle sí a la vida?
¡Apúntate a favor de la vida!
Expresa tu opinión y exígele a tus
diputados y senadores que apoyen lo que
la mayoría pensamos. Sus direcciones son: www.congresogto.mx
augusto.leal@pan.senado.gob.mx

